Alvarado cayó ante Liniers, renunció su DT, y Once Tigres ratificó su liderazgo en la zona 2
Los marplatenses, que el próximo domingo visitarán nuestra ciudad, ahora quedaron un punto debajo de los auriazules.
El arranque de la era Florit no podía ser mejor en Liniers. “El chivo” dio el batacazo en Mar del Plata frente al hasta entoncesr líder Alvarado al imponerse con un agónico 2-0, en un final no apto para cardíacos.
Liniers hizo un planteo muy inteligente, que recién le dio réditos en el epílogo y de la mano de un actor no previsto: Sebastián Marlia, quien ingresó a 8 minutos del final y ese tiempo le bastó para que le cometan un penal (pateado con jerarquía por Acosta) y para iniciar el contragolpe que derivó en el tanto de Ignacio Salas.
El elenco de Daniel Florit esperó su chance con paciencia, pero parecía que no llegaba. Sin embargo, Florit movió el banco y acertó con los sucesivos ingresos de Joaquín Correa (oxigenó el medio), Adrián Monzón (para mantener el balón) y, sobre todo, Sebastián Marlia, quien aprovechó los espacios que fue dejando Alvarado en su afán por desnivelar.
Y a los 45, cuando el 0-0 era inamovible, Ischia le cometió una infantil infracción al juvenil delantero y le sirvió el triunfo al chivo. Acosta, picándola suavemente, no lo desaprovechó.
Y a los 49 llegó el sello. Marlia inició la maniobra y combinó con Salas, quien corajeó entre los centrales y quedó mano a mano con Chiappa, a quien desairó con un toque hacia el costado.
EL ADIOS DE MURUA
Luego de la derrota ante Liniers de Bahía Blanca de local del lunes en la noche en el debut 2012 y que dejó al “Torito” sin invicto como local y sin punta de la zona 2 del Torneo Argentino B, el entrenador, sorpresivamente, se alejó de su cargo y argumentó “motivos particulares”
Aún masticando mucha bronca con el 2 a 0, que le significó perder su primer partido de la temporada en casa y ceder la punta de la zona 2 del Argentino B a Once Tigres; Alvarado siguió este martes envuelto en noticias negativas.
Es que Luis Ignacio Murúa decidió alejarse de la conducción técnica del “Torito”. El entrenador argumentó “motivos particulares” y la noticia resultó sorpresiva porque el DT se hizo cargo de la pretemporada y la elección de los refuerzos para encarar la fase más importante del torneo.
Ahora, el elenco marplatense, que buscará recuperar la punta el próximo fin de semana, cuando visite 9 de Julio podría continuar su periplo con Leonardo D’urso de manera interina en la conducción del plantel, hasta tanto la dirigencia determine que pasos seguir en el futuro próximo.
GOLEADOR DISPONIBLE
El que estará disponible para reaparecer ante Once Tigres es Eric Dierckx, uno de los goleadores de Alvarado junto a Martín Gallego (3 goles cada uno). El “Tanque” estuvo afectado por una contractura durante la pretemporada y en las últimas semanas realizó trabajos de acondicionamiento físico.
GRAN EXPECTATIVA
El cotejo del próximo domingo en “El Coqueto” –se jugaría a las 18 hs.- ha despertado una gran expectativa en el ambiente futbolístico local, ya que de lograr un triunfo Once Tigres podría estirar a 4 unidades su ventaja por sobre Alvarado, una diferencia que lo consolidaría ampliamente no solamente en la punta, sino en la zona de clasificación para la siguiente fase.
Además, tanto para el cuerpo técnico, como para los jugadores e hinchas “El Torito” marplatense es una suerte de asignatura pendiente, ya que en el partido de la primera rueda, Once Tigres perdió como local sin merecerlo y en los últimos minutos, mientras que en el José María Minella (donde volverá a jugar el 24 de marzo) no pudo afianzarse y también fue derrotado.
CON HINCHADA VISITANTE Y SEGURIDAD REFORZADA
En tanto, trascendió en las últimas horas que a diferencia del cotejo de la primera rueda, Alvarado podría contar con hinchada visitante –se estimaría en aproximadamente 250 hinchas-, lo que determinaría también un importante operativo policial con más de 60 efectivos.
POSICIONES
Once Tigres 31
Alvarado 30
Villa Mitre 25
Bella Vista 25
Grupo U. 22
FFCC Sud 21
Liniers 20
Indepte. 14
martes, 31 de enero de 2012
EL TIGRE TREPO A LA PUNTA EN UN PARTIDAZO
El reinicio del Argentino “B” no podía haber sido mejor para Once Tigres: con triunfo y punta en el Grupo 2, tras vencer a Independiente de Tandil por 2 a 1, en un partido vibrante, emotivo, jugado con alto nivel y el mejor que quizás se haya visto en “El Coqueto” en lo que va de este certamen.
Si bien Alvarado de Mar del Plata –el próximo rival del auriazul el venidero domingo en nuestra ciudad- completará hoy la fecha ante Liniers-, el triunfo y el liderazgo le sientan perfecto a los de Santorelli, que hicieron un tremendo esfuerzo para superar a un equipo que marcha último en la zona, claramente sin merecerlo.
El Tigre se plantó con su clásico 4-4-2 y si bien tuvo algunos minutos de dudas hasta afianzarse, sacó ventaja en cada contra ante una extraña línea de 3 de los visitantes, que agregaron 4 volantes, un enganche definido (Villar) y dos delanteros.
Con la gran tarea de Rotondo por derecha, quien se convirtió en la figura de la cancha, los de Tandil dominaron en el inicio de las acciones y tuvieron algunas chances ante Cacho rematando de media distancia.
La primera de Once Tigres llegó recién a los 13 minutos con un disparo de Daniel González desde lejos, el que pasó apenas desviado.
Sobre 23 se iba a notar claramente la velocidad de Once Tigres para salir de contra y efectivizar este potencial cuando Ascani apareció por izquierda, sacó un centro envenenado que conectó Dizeo, fusilando al meta Casas, que dio rebote y se la dejó servida a Maccagnani para el gol.
Con la diferencia en contra y la presión del último puesto sobre sus espaldas los rojinegros salieron decididos a buscar la igualdad y estuvieron cerca, primero con Villar y Rotondo, que le pegó por arriba y más tarde con el goleador Parolari, trabado justo por Zamprogna cuando iba a definir.
Once Tigres dejaba dominar la pelota a su rival y salía de contra, pero ya sin demasiada efectividad hasta el instante final del primer acto, cuando Bossio armó la jugada y Maccagnani no pudo rematar tras sendos enganches en el área.
Independiente tuvo la más clara de esa primera mitad cuando Ascani la perdió ante Galver y este, tras recorrer varios metros, le pegó fuerte, haciendo que el disparo roce el travesaño de cacho y haciendo pensar a todos acerca de la justicia del marcador.
En la segunda parte, ante un diluvio y un fuerte viento, el conjunto de 9 de Julio fue otro, se paró un poco más arriba y tuvo la actitud que reclaman su DT y sus hinchas.
Firme protagonista de las acciones salió a buscar más y lo encontró a los 25 minutos, después de que le cometieran una falta cerca del área a Ascani.
Desde la misma posición que también bajo la lluvia marcara ante Liniers, se hizo cargo Daniel González, quien hizo esforzar al arquero, tomando el rebote Facundo Venditto para marcar el segundo gol.
Pero duró poco la diferencia, porque un minuto más tarde Rotondo armó una gran jugada entre 3 defensores y se la cedió a Cuesta para que batiera a Cacho.
El resto del cotejo fue aguantar y buscar la contra, con claras chances de Once Tigres para aumentar; pero también defendiendo con uñas y dientes un triunfazo ante un equipo que jugó siempre bien y prolijo, sin apelar al golpe y que sin dudas merece más que la última posición en la tabla.
Para los auriazules queda la punta como premio y quizá anécdota, ya que la fecha se completa hoy y además las posiciones no son determinantes para una clasificación.
El receso no hizo mella en los nuevejulienses y eso es lo que vale. Queda claro que las breves vacaciones y la exigente pretemporada no le hicieron olvidar el firme rumbo a Santorelli y sus muchachos.
Si bien Alvarado de Mar del Plata –el próximo rival del auriazul el venidero domingo en nuestra ciudad- completará hoy la fecha ante Liniers-, el triunfo y el liderazgo le sientan perfecto a los de Santorelli, que hicieron un tremendo esfuerzo para superar a un equipo que marcha último en la zona, claramente sin merecerlo.
El Tigre se plantó con su clásico 4-4-2 y si bien tuvo algunos minutos de dudas hasta afianzarse, sacó ventaja en cada contra ante una extraña línea de 3 de los visitantes, que agregaron 4 volantes, un enganche definido (Villar) y dos delanteros.
Con la gran tarea de Rotondo por derecha, quien se convirtió en la figura de la cancha, los de Tandil dominaron en el inicio de las acciones y tuvieron algunas chances ante Cacho rematando de media distancia.
La primera de Once Tigres llegó recién a los 13 minutos con un disparo de Daniel González desde lejos, el que pasó apenas desviado.
Sobre 23 se iba a notar claramente la velocidad de Once Tigres para salir de contra y efectivizar este potencial cuando Ascani apareció por izquierda, sacó un centro envenenado que conectó Dizeo, fusilando al meta Casas, que dio rebote y se la dejó servida a Maccagnani para el gol.
Con la diferencia en contra y la presión del último puesto sobre sus espaldas los rojinegros salieron decididos a buscar la igualdad y estuvieron cerca, primero con Villar y Rotondo, que le pegó por arriba y más tarde con el goleador Parolari, trabado justo por Zamprogna cuando iba a definir.
Once Tigres dejaba dominar la pelota a su rival y salía de contra, pero ya sin demasiada efectividad hasta el instante final del primer acto, cuando Bossio armó la jugada y Maccagnani no pudo rematar tras sendos enganches en el área.
Independiente tuvo la más clara de esa primera mitad cuando Ascani la perdió ante Galver y este, tras recorrer varios metros, le pegó fuerte, haciendo que el disparo roce el travesaño de cacho y haciendo pensar a todos acerca de la justicia del marcador.
En la segunda parte, ante un diluvio y un fuerte viento, el conjunto de 9 de Julio fue otro, se paró un poco más arriba y tuvo la actitud que reclaman su DT y sus hinchas.
Firme protagonista de las acciones salió a buscar más y lo encontró a los 25 minutos, después de que le cometieran una falta cerca del área a Ascani.
Desde la misma posición que también bajo la lluvia marcara ante Liniers, se hizo cargo Daniel González, quien hizo esforzar al arquero, tomando el rebote Facundo Venditto para marcar el segundo gol.
Pero duró poco la diferencia, porque un minuto más tarde Rotondo armó una gran jugada entre 3 defensores y se la cedió a Cuesta para que batiera a Cacho.
El resto del cotejo fue aguantar y buscar la contra, con claras chances de Once Tigres para aumentar; pero también defendiendo con uñas y dientes un triunfazo ante un equipo que jugó siempre bien y prolijo, sin apelar al golpe y que sin dudas merece más que la última posición en la tabla.
Para los auriazules queda la punta como premio y quizá anécdota, ya que la fecha se completa hoy y además las posiciones no son determinantes para una clasificación.
El receso no hizo mella en los nuevejulienses y eso es lo que vale. Queda claro que las breves vacaciones y la exigente pretemporada no le hicieron olvidar el firme rumbo a Santorelli y sus muchachos.
domingo, 20 de noviembre de 2011
UNA JOYA DE CARRETA PARA LA VICTORIA


El Tigre encontró la llave de la victoria con una joya de “Carreta”
Los auriazules fueron siempre superiores a Bella Vista, y tras no poder concretar algunas oportunidades, encontraron la victoria con un tremendo tiro libre de Daniel González para sellar un 1-0 que le permite seguir luchando arriba.
La desapacible tarde – noche de ayer, teñida por una intensa lluvia que no hizo mella en el público, quien estoicamente soportó sus embates, terminó entregando una nueva postal de felicidad para Once Tigres.
Ante un rival complicado como lo es Bella Vista de Bahía Blanca, que jugó con mucha disciplina y orden táctico para tratar de conseguir el objetivo de llevarse “algo” de su visita a nuestra ciudad, el auriazul, pese a no poder conseguir una diferencia que siempre mereció, terminó sumando tres puntos fundamentales para seguir peleando arriba de la tabla, con una exquisita definición de tiro libre de Daniel “Carreta” González, que asociándose al cielo, se clavó como un rayo en el ángulo del arquero visitante.
El equipo de Omar Santorelli mostró su buen juego y una interesante triangulación en varios pasajes del cotejo, pero en esta oportunidad careció de la puntada final para “cocinar” antes un pleito que se le fue complicando a medida que fueron pasando los minutos y los bahienses fueron ganando en confianza para ir parándose más arriba, aunque chocaron con una defensa muy sólida, con Zamprogna y Celin como abanderados, que cerraron toda aspiración de los de Daniel Prat para que los 3 puntos quedaran en casa.
Con su alineación clásica de 4-4-2 y Dizeo siempre alternando entre defensa y mediocampo, Once Tigres mostró desde los primeros minutos una mayor ambición y un mejor juego asociado, encontrando como principal eje de la resistencia albiverde al volante central Vógel, de gran tarea, aunque poco acompañado tanto en la marca como en la creación.
El conjunto local armó lo mejor de los primeros minutos por el medio, con el juego asociado de Muñoz con Venditto y las apariciones de González por derecha y Bossio por izquierda, aunque quizás cerrándose demasiado sin explotar las bandas. Cada vez que el Tigre se animó por derecha fue llevando peligro al arco de Stefanoff, contabilizándose la primera ocasión a los 11 minutos, con un remate de media distancia de Daniel González.
Siempre por el mismo andarivel, la cancha comenzó a inclinarse a favor de Once Tigres, con la figura del propio “Carreta” y Ascani cuando se inclinaban hacia allí, generando permanentemente asistencias a favor de Montenegro y Bossio, que recibió a los 13, en la medialuna del área, y tras pararla de pecho le dio deficientemente.
Minutos más tarde, desbordó Ascani y Montenegro no llegó a poner el pie para anticipar al arquero, cuando se dormía la a veces dubitativa defensa visitante; mientras que en la siguiente, en una jugada muy parecida, se invirtieron los roles y esta vez fue Vladi quien no pudo anticipar con su pie derecho, después de una contra bárbara.
Once Tigres se iba convirtiendo poco a poco en el protagonista exclusivo de las acciones, como viene sucediendo en sus presentaciones como local, pero el correr de los minutos y el hecho de no poder traducir esa diferencia en la red, fue jugando en contra de la tranquilidad de sus hombres.
La sucesión de oportunidades claras: Zamprogna con un cabezazo apenas elevado tras el córner de González; un remate de “Carreta” al primer palo y un centro de Ascani que cruzó increíblemente toda el área sin que Bossio pudiera llegar a empujarla, hicieron sobrevolar sobre “El Coqueto” algunos fantasmas de partidos que se le terminaron escapando al conjunto de Santorelli, precisamente, por no poder definir.
Encima, cerca del final del primer acto, en un despeje corto, Ricciardi le pegó desde afuera del área y obligó a Cacho a estirarse para sacarla por sobre el travesaño, mientras que en el epílogo, cuando un centro llovido sorprendió en duda a la defensa de Once Tigres, un cabezazo de Schawb parecía meterse, cuando Cacho alcanzó a tapar con sus piernas.
En el entretiempo, Omar Santorelli ajustó las clavijas y ordenó un equipo mas “corto”, con mayor movilidad de los volantes por afuera, que comenzaron a complicar a la defensa visitante con diagonales, jugando con los errores que mostraron algunos de sus hombres.
Así la tuvo Montenegro, a los 3 minutos, pegándole débil cuando tenía opción de pase para Bossio. Siete más tarde, el mismo centrodelantero aprovechó otro yerro defensivo, y esta vez le pegó fuerte y cruzado, haciendo lucir al arquero Stefanoff.
A los 15 minutos, Bossio dejó su lugar a San Miguel y esto fue determinante para que el Tigre tuviera mayor profundidad y movilidad en ataque, ya que “Julito” combinó bien con Ascani, González y Montenegro y con su velocidad, inquietó siempre a al grandote Lucanera y al central Ribet.
Sobre 16, Daniel González armó una jugada propia de su sello, pero a la hora de definir, la pelota le quedó un poco atrás, lo que hizo que su remate fuera providencialmente salvado por Ribet en plena área chica.
Once Tigres llegaba e inquietaba bajo una lluvia intensa, pero no podía quebrar el esquema defensivo del visitante, que apelaba a hacer correr las agujas del reloj y demorar todo lo que estuviera a su alcance. Con esas características, el partido no podía abrirse de otra manera que con una genialidad y una pelota parada.
Así sucedió a los 24, cuando Montenegro peinó la pelota para González, y este fue derribado en la medialuna del área. “Carreta” apenas pudo levantarse se apoderó del balón y lo abrazó tan fuerte como la ilusión del Tigre.
La acomodó y con un remate de tremenda factura la clavó por sobre la barrera en el palo izquierdo de Stefanoff, desatando el grito de la multitud, a la que definitivamente dejó de importarle lo que era ya un diluvio.
Tras la desventaja en su contra y con nada por perder, recién allí Bella Vista se animó a salir, Once Tigres tuvo espacio para la contra, pero increíblemente primero San Miguel, luego Montenegro y finalmente Ascani, no supieron aprovecharlas.
Los bahineses fueron a buscar la última pelota hasta con su arquero, pero el pitazo final del juez decretó una justa y muy valiosa victoria de Once Tigres, que sigue confirmando estar a la altura de las circunstancias y haber ganado en experiencia a la hora de abrir este tipo de partidos, fundamentales para mantenerse en la zona de clasificación.
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